domingo, 7 de agosto de 2011

Distancias


Te refugiaste en el silencio
y  la oscuridad de tu voz

permaneció en el vacío

Ahora, mi desafío es el tiempo
y sólo he de esperar la voz

de la caricia perdida

Tú, alma ausente que divagas por el mundo
¡No te pierdas!

Busca el camino que te guiará.


Pero, me acecha un presentimiento agonizante.
Es tu ausencia
que depara la ruta más perpleja

y a la vez distante.

Sueño agonizante

La misma situación de siempre,
el lidiar con hechos abstractos
que aterrizan en la mente ,
provocando grandes delirios, sufrimiento
y muchas veces la muerte.

El desconcierto invadía el refugio desolador
y el alma quieta descansa...

Un movimiento descontrolado
desordena la sábana que la cubría.

El aposento se tornaba silencioso
execrando aún la noche.

Permanecía inmóvil, inconsciente, acechada
por la oscuridad, pero la efervescencia
la poseía nuevamente sin dar tregua a nada.

¡Se avecina la desesperación!

La confrontación de la realidad y la fantasía
se posan en la mente ocasionando un laberinto
de imágenes perturbadores
y, a la vez, olvidados en el presente.

¡Despierta!